La Adoración de Los Reyes Magos.
La propia palabra llena nuestros
corazones de alegría. No importa cuánto temamos las prisas, las listas de
regalos navideños y las felicitaciones que nos queden por hacer. Cuando llega
el día de Reyes, nos viene el mismo calor que sentíamos cuando éramos niños. Ese día todo es mágico; el día anterior con la
Cabalgata, la noche de la víspera, la mañana siguiente, los regalos, el
carbón...
Desde que somos pequeños amanecemos el día 6 de
Enero temprano con la ilusión por ver, que nos dejaron los reyes, "si se comieron todo lo que les
dejamos"... y lo más importante, saber si nos habíamos portado tan bien
como pensábamos.

Con emoción recogemos los regalos, ¡todos los paquetes abiertos, envoltorios por medio, y todos sonrientes...!

Con emoción recogemos los regalos, ¡todos los paquetes abiertos, envoltorios por medio, y todos sonrientes...!
Sentimos el
mismo calor envolviendo nuestro corazón y nuestro hogar.
Aunque se pierdan otras cosas a lo largo de los años, mantengamos la Navidad como algo brillante....Regresemos a nuestro mundo infantil.
Se
trata de dar tiempo, elogios, cariño, atención, tolerancia, amor y respeto.
De regalar ternura y comprensión.



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